♦ EL AMOR

.

 El amor es el principio y la continuidad de la inteligencia suprema

El AMOR

El amor es de nosotros mismos y para nosotros mismos, porque el amor es un sentimiento nuestro. No dependamos de los demás, de sus actos, de que nos quieran o no, de que nos amen o no, para tener amor o para amar, porque este sentimiento es nuestro. Es nuestro corazón y nuestro ser lo que está vibrando por el amor; lo exterior, las demás personas, sus actos, sus traiciones, no tienen que regirnos. Nosotros necesitamos amar, sentir el amor, porque el amor es nuestro, es nuestro sentimiento, es nuestra vibración y no debemos permitir que dependa de circunstancias externas. Por eso les digo, que para amar y ser felices amando, no dependamos de que la persona amada esté cercana o viva, pues el amor, la palpitación y vibración de nuestro corazón hacia el o ella, debe de seguir con el amor ideal.

El amor no es una debilidad, es la riqueza principal contenida en nosotros, fortaleza que todo lo puede. Es el principio y la continuidad de la Inteligencia Suprema.

El amor ideal es mejor que el amor físico, que el contacto, es lo mas esplendoroso, es como la luz, es nuestra naturaleza de amar y ser amados. La persona no está limitada a  tener a su alcance al ser amado, pues tiene su corazón y capacidad de recuerdo para poder acariciarlo con sus ideales.

El amor más perfecto, el amor real, es el ideal, es el que no necesita de atribuciones, de activaciones, es el que no depende de los actos o hechos de los demás. El amor ideal somos nosotros quienes amamos, reitero que no importa que la persona o el ideal que uno ama exista o esté por venir, si es imposible o aparentemente imposible, si ya falleció o está muy lejos de nosotros, si es difícil o todo el mundo se opone, el amor ideal tiene que estar vibrando con nosotros. Esto lo hace posible en nuestra imaginación, lo mantiene vivo y lo hacemos vibrar por los pensamientos y sentimientos.

Por eso entendamos que el amor ideal, es el amor natural, el amor que no necesita de activaciones, ni depende de las circunstancias para que uno ame, porque amando interiormente, se ama uno mismo y así uno está capacitado para amar a todo el universo y a la trascendencia.

El amor y el proceso del amor

El Amor

El proceso del amor es muy similar al proceso del odio. El proceso del odio comienza con una discusión o algún mal detalle de uno hacia el otro, o de unos hacia otros. Si ese detallito se sigue alimentando y sintonizando en esa frecuencia negativa, si no hay una sonrisa, una disculpa, si se mantiene la actitud negativa, el odio empieza a desarrollarse.

El amor es igual, el amor puede empezar por una simpatía o por un motivo o tendencia similar compartido por dos personas. No necesariamente de una hacia la otra, sino ambas en la misma dirección hacia una afición común. Empieza la simpatía por el interés común, empiezan las conversaciones, se empiezan a agradar y este agrado se va extendiendo y ampliando ahora sí hacia la persona. Si este agrado es recíproco crece más rápido.

Hay amor fraternal, amor sexual, amor natural y de otros tipos. El amor natural es el amor hacia todo lo que existe, es amor diáfano entre dos almas transparentes que no buscan ningún interés, ni relación sexual, solo necesitan estar cerca, sentirse y trasmitirse amor el uno al otro.

El amor es una energía que se transmite, es una corriente renovadora, que hace sentir ilusiones y gozo a cada instante. Se transmite del hombre a las cosas y de las cosas al hombre a cada instante, de las plantas al hombre y del hombre a las plantas, del aire cuando acaricia su rostro, el sol cuando calienta suavemente su piel, del hombre cuando admira las estrellas, mira el sol y la luz que lo ilumina, eso es amor. Volar con la imaginación, la sonrisa de un niño, la sonrisa diáfana y transparente de un padre hacia sus hijos, sin ninguna otra intención más que de agradar y sentirse agradado dando amor. No es necesario pedirlo, cuando el amor es amor se da sin condiciones, no es un intercambio. Cuando es intercambio es porque no es natural, no nace naturalmente. Cuando hay amor no es necesario recibirlo para darlo, el amor se puede sentir por sí mismo, por el medio ambiente, por las cosas naturales como las flores, el aroma de una rosa, el movimiento de un árbol y por la luz de cada día que lo ilumina.

El amor es energía que se transmite, es vida, es trascendencia. El amor empieza a sentirse con una mirada, con un suspiro, con un latido del corazón. El amor es consistente. El amor puede disminuir momentáneamente, pero ahí está siempre palpitante esperando ser activado para ser transmitido. El amor se transmite, el amor se cultiva, el amor se extiende, el amor se da, el amor se recibe, el amor renueva, el amor es energía que hace vibrar a todos los seres vivos, desde las plantas hasta los seres superiores que están en un estado superior al hombre, comparten el mismo tipo de amor.

El amor es diáfano y transparente, no se compra, se regala sin esperar nada a cambio. El amor reboza, hace vibrar, da colores, se extiende, se mueve, es energía vivificadora, renovadora, es energía sin límites que nos fusiona y hace trascender, con él logramos romper todas las barreras y podemos llegar con el Supremo, que es la fuente del amor. En general el amor es disfrute, es sonrisa, es calor, pasión por el disfrute, por la sonrisa, por el gozo. El amor es razón para la vida y es la vida misma.

A todos les diré, que para qué acumulan materia a su alrededor si de nada servirá para su trascendencia. A este mundo vinieron desnudos y van a morir igual. La materia no los acompañará, la materia no los vestirá, entonces: ¿Para que le quitas a otros lo que necesitan para vivir, para que les niegas, si nada te puede acompañar cuando mueras. Ni nuestros hijos ni tú podrán llevarse ninguna propiedad, porque eso no es riqueza, la materia no es riqueza. Lo único que podrás llevarte es el amor que hayas sentido, que hayas dado y que hayas desarrollado, las obras buenas que hayas hecho, la energía que hayas transmitido en nombre del amor, de la inteligencia y de la trascendencia. Esa energía es lo único que te acompañará. Hazlo, genéralo, entrégalo, ama. Es lo único que te vas a llevar, pues hasta lo que pensabas que es tu cuerpo lo vas a dejar.

A todo aquel o aquellos que pensaron que intuyeron o inventaron: ¿Porqué si intuyeron sus propias creaciones, si se abrieron a recibir la información de sus descubrimientos, porque no fueron capaces de descubrirlo a él, si él es primario, si él es lo primero, si él es lo último, si él es el principio y el fin, si él lo es todo, porque no lo intuyeron, porque no lo descubrieron? Qué tan ciego e incapaz fue el hombre de no descubrir, de no amar, de no encontrar en sí mismo al Creador.

El amor en la familia

El amor familia

En el matrimonio tiene que haber amor, comprensión y afinidad en todos los sentidos, porque la compresión y la afinidad en todos los sentidos provocan el amor, el amor persistente duradero que puede ser trascendental. Es indispensable que en un matrimonio haya amor, porque de no tenerlo, el matrimonio no tendrá amor para su fruto. Es decir;  no habrá amor para sus hijos, pues el amor que se dé, no será integral y/o integrador por ser un amor disgregado. El padre puede amar a sus hijos, pero si no comprende y ama a su esposa, no hay posibilidades de convivio con sus hijos y ahí se coarta, ahí se empieza a separar, a dividirse y a separarse el amor. Igual ocurre si la madre ama a sus hijos, pero su falta de identidad, de identificación con su esposo, definirá que se separe el amor integrador de ella y de sus hijos, porque los hijos necesitan ser amados a la vez.

El hogar tiene que ser un cobijo de amor que cubra las tres direcciones de amor: padre-madre, padres-hijos e hijos-hijos de forma reciproca. Cuando la línea afectuosa de amor entre padre-madre falla, el amor empieza a extinguirse, a desintegrarse, a deformarse, hasta llegar a la indiferencia. Entonces  la atracción  no se sostiene, no se mantiene, no perdura, deja de existir ese sentimiento o supuesto amor, dejando una sensación de desagrado. Uno o el otro se siente traicionado, le lastima y le molesta recordar cuando amó y fue amado, como ya no es amado ya no ama, ahora ya siente despecho y desprecio por el pasado, porque lo que alguna vez supuestamente fue de él, ya no lo es y puede ser  de otro o de otra. Así el amor se convierte en indiferencia y desprecio, en odio, en ingratitud, deja de ser grata la persona que se amó y el camino andado deja un vació, una sensación de pérdida de un tiempo que ya no sirve, por lo tanto lo considera un desperdicio.

Esta indiferencia y sentires divisorios recaen en los hijos y los afectan, ellos absorben el vacío de amor de los padres. Esta indiferencia y lucha entre los padres les genera vacíos de sentimientos, pues el espacio destinado para el amor, al encontrase vació, los hijos lo llenan con drogas, traumas, desviaciones, tristezas, inconformidades, dolor, llanto y sufrimiento.

Es por eso que es indispensable, que cada persona piense bien con quien se va a casar antes de hacerlo, que asuma su responsabilidad, se prepare y se purifique para darle amor y bienestar a su pareja, no solo por un tiempo sino por siempre y serle grato de todas las maneras posibles, para que de esta forma el amor sea verdadero y duradero y se extienda a todas las actividades y relaciones del hombre. Esta es la única manera de poder sanear a la sociedad humana..

 

BioUniversal ®

neocismo@gmail.com

admin@ 

Anuncios

♦ Racismo

Guía BioUniversal® 

Racismo.. 

Racismo es todo lo que divide y confronta a la Humanidad 

El hombre que considera pertenecer a un país, a una religión o a una raza, es igual al que priva una propiedad. Al hacerlo renuncia a su derecho de ser parte incluyente de la humanidad y del universo.

Analicemos como se excluye:

El hombre al privar una propiedad, no solo priva a los demás de ésta, sino él mismo se priva con ese acto de pertenecer e integrarse al universo. Al considerarse dueño de esa micro mini partícula del universo queda  adueñado, encadenado a esa propiedad, elige pertenecer solamente a esa ínfima partícula y solo esa partícula le pertenezca a él excluyéndose del universo. Pierde su derecho de fusionarse e integrarse al universo entero, se coarta, se excluye debido a sus instintos egoístas.

Lo mismo sucede con el hombre cuando dice pertenecer a un país, religión o raza, o cuando se cree perteneciente a la raza elegida de Dios. Está tan lejos de comprender que la humanidad es una sola familia incluyente de la cual el racista se excluye. La humanidad no lo excluye, es el mismo racista quien se excluye de la humanidad. Por lo tanto el racista no puede ser considerado humano por haber decidido excluirse él mismo de la humanidad por no considerarse parte de ella.

Estas ataduras, cadenas de egoísmo e ignorancia instintiva tan promovidas por el capitalismo y el neo liberalismo a través de sus bases de competencia enfermiza,  explotación y  gula, es lo que degenera y prostituye al hombre creando en él  la costumbre y cultura de privar como práctica. Esta costumbre, esta infracultura que practica e impone, es lo que no le permite ser libre, no le permite constituirse en ser humano, no le permite constituir la humanidad y por lo tanto no le permite fusionarse al universo y trascender.

Propiedad Privada

Propiedad Privada

La propiedad privada es la agresión más directa y más absurda contra la libertad, inclusión, unión, unidad y desarrollo de la humanidad. La propiedad privada divide, separa, enfrenta, confronta y provoca guerras, envidias, vanidades, luchas y disputas. No conduce a nada evolutivo, porque todos están en una disputa sin moral, sin una razón válida para los demás, cada uno inmerso en su  disputa egoísta e instintiva generada por sus intereses y no por sus necesidades. Los mejores lugares territoriales, las mejores fuentes naturales de agua, los mejores bosques; se disputan como si fuera un deporte, como si fuera válido para todos y resulta que solo es válido para quien lo disputan por su  interés mezquino y su ignorancia de creer tener poder sobre los demás. Así con esa actitud enfermiza, afirma orgulloso: “Esto es mío, aquello también, que nadie lo toque, prohibido pasar, propiedad privada” etc., etc., y está tirando, despojando, marginando  a la gente pobre al desierto, a los lugares más inhóspitos, los va refundiendo en la nada en  lugares insalubres, peligrosos e inhabitables.

La propiedad privada divide.  La creencia de poder y riqueza afecta al hombre que no lo tiene, porque se ve necesitado, relegado y atacado al escuchar “esto no es tuyo, es mío”. Esto le genera un resentimiento. Ahora él quiere también tener lo suyo, para poder decírselo al que lo excluyó y a todos los demás. Así  vamos enfrentándonos en la guerra absurda y aberrante de la propiedad privada. Esto ha sido siempre así y lo seguirá siendo  hasta que cambiemos esta manera enfermiza de pensar y actuar. Hasta hoy lamentablemente seguimos sosteniendo, ésta es mi religión, éste es mi país, ésta es mi nacionalidad, ésta es mi familia, éstas son mis ideas, éste es mi dinero, éste es mi color, éste es mi territorio, constantemente  dividiendo, atacando, confrontando, relegando, despreciando a los demás, excluyéndose y excluyendo a otros al decir: Ésta es mi raza, éste es mi credo, éste es mi pensamiento, ésta es mi idea, siempre dividiendo, privando, separando, seccionando, atacando y enfrentando a los demás al decir, defender o promover la propiedad privada en cualquiera de sus formas, al sostener esto es mío.

La propiedad privada es necesario desaparecerla por ser una agresión directa a la hermandad, unión, desarrollo y a la trascendencia.

En el comunismo o el socialismo, se presenta la misma problemática, porque no es posible que un ignorante, salvaje, animal insensible, que no valora, no respeta, no aprecia, no colabora ni produce, que es un lastre , una garrapata tenga que ser jalado por la sociedad hacia el progreso y sea copropietario. No es justo que tenga los mismos derechos que una persona que si produce, lucha, piensa, que es limpia, aporta, piensa y actúa. Desgraciadamente no todos somos iguales, la misma degeneración del hombre ha marcado esta enorme diferencia, ese es el gran problema del comunismo, el socialismo y  del capitalismo también.

Es necesario aplicar la Idealística en el mundo para poder subsanar esas deficiencias de los sistemas de economía mundial como son el capitalismo, el socialismo y comunismo. Mientras no sea así, el progreso, la justicia, la razón y la trascendencia del ser humano va a ser imposible. No es posible que vivamos de esta manera, por ser capitalistas no queremos ser socialistas ni comunistas, por ser socialistas no queremos ser comunistas o capitalistas. Cada quien tiene sus razones para atacar al sistema que no conviene a sus intereses. El capitalista no quiere al comunismo o al socialismo, porque va a perder sus intereses, y el socialista no quiere al comunista porque va a perder su posición y su interés depositado en el socialismo. Todo esto sostiene la  absurda guerra de intereses, sin motivo ni razón, por lo que es necesario exterminarla inmediatamente  y para siempre.

 BioUniversal ®

neocismo@gmail.com